Repartidores invisibles: la dura realidad de los inmigrantes en plataformas de reparto en España

En España, el auge de las plataformas de reparto como Glovo, Uber Eats y Just Eat ha transformado la forma en que consumimos, pero también ha revelado una cara oscura: la precariedad laboral de miles de inmigrantes que, en muchos casos sin documentación legal, se ven obligados a alquilar cuentas para poder trabajar. Esta práctica, lejos de ser una solución, perpetúa un ciclo de explotación y vulnerabilidad que afecta tanto a los trabajadores como a sus familias.​


El fenómeno del alquiler de cuentas: una práctica en auge

A pesar de la entrada en vigor de la Ley Rider en 2021, que obliga a las plataformas a contratar a sus repartidores como empleados, el alquiler ilegal de cuentas sigue siendo una práctica común. Según un reportaje de El País, en Madrid, el mercado negro de cuentas de Glovo sigue vigente, permitiendo a personas sin permiso de trabajo operar con perfiles de otros trabajadores a cambio de una comisión mensual que puede superar los 400 euros. ​ElHuffPost+4Cadena SER+4El Economista+4El País

Esta situación no solo es ilegal, sino que también expone a los repartidores a condiciones laborales extremas, sin acceso a derechos básicos como la seguridad social, vacaciones o cobertura en caso de accidente. Además, la presión por cumplir con los objetivos de entrega y las penalizaciones impuestas por las plataformas en caso de retrasos o cancelaciones agravan aún más su situación.​


Impuestos y cargas económicas: una trampa para los más vulnerables

Los repartidores que operan con cuentas alquiladas a menudo deben asumir una carga económica adicional significativa. Además de pagar una comisión al titular de la cuenta, que puede oscilar entre el 30% y el 40% de sus ingresos, deben cubrir los gastos asociados al trabajo, como el mantenimiento de la bicicleta o moto, el combustible, y en algunos casos, el alquiler de dispositivos móviles. ​Qué!

A pesar de que las plataformas como Uber requieren que sus colaboradores se den de alta a efectos de IVA, muchos de estos trabajadores no están registrados oficialmente, lo que los deja fuera del sistema fiscal y sin acceso a beneficios sociales. ​Uber


Impacto en las familias: el costo humano de la precariedad

Detrás de cada repartidor hay una historia de lucha y sacrificio. Muchos de estos trabajadores son el sustento principal de sus familias, tanto en España como en sus países de origen. La inestabilidad laboral y la falta de ingresos seguros dificultan la planificación a largo plazo y generan un estrés constante.​

Además, la imposibilidad de acceder a servicios básicos como la atención médica o la educación para sus hijos perpetúa un ciclo de pobreza y exclusión social. La falta de regulación y control en unos casos o la excesiva regularización en otros como lo es de hecho, la enorme carga impositiva que sumada a la discriminación que regularmente deben enfrentar estas humildes personas, también les impide que puedan acceder a programas de formación o reconversión laboral para mejorar sus condiciones de vida.​


Conclusiones y recomendaciones

La situación de los inmigrantes que trabajan en plataformas de reparto en España es insostenible y requiere una intervención urgente por parte de las autoridades, las empresas y la sociedad en su conjunto.​

Para las autoridades:

  • Reforzar los mecanismos de inspección y sanción para detectar y penalizar el alquiler ilegal de cuentas.​
  • Implementar programas de regularización y apoyo para los trabajadores inmigrantes, facilitando su integración en el mercado laboral formal.​
  • Fomentar la colaboración entre administraciones públicas, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil para abordar de manera integral la problemática.​

Para los inmigrantes que trabajan en plataformas:

  • Buscar asesoramiento legal y apoyo en organizaciones especializadas para conocer sus derechos y opciones de regularización.​
  • Evitar prácticas ilegales como el alquiler de cuentas, que pueden acarrear sanciones y perpetuar la precariedad.​
  • Participar en iniciativas de organización y representación laboral que les permitan defender sus intereses de manera colectiva.​
  • Tomar conciencia de la enorme importancia que tiene el organizarse en cooperativas y organizaciones solidarias para salir de ese círculo vicioso de la pobreza que padecen. Para ello es indispensable que retomen y fortalezcan con hechos la confianza mutua para crear conexiones sólidas para generar sinergias positivas para ellos y para este país que con enorme generosidad los ha acogido.

Para las empresas de reparto:

  • Cumplir con la legislación vigente y garantizar condiciones laborales dignas para todos sus trabajadores.​
  • Implementar sistemas de verificación efectivos para prevenir el uso de cuentas alquiladas.​Diario Público
  • Colaborar con las autoridades y organizaciones sociales en la creación de programas de inclusión laboral para inmigrantes.​

La economía de plataformas ha transformado el mercado laboral, ofreciendo nuevas oportunidades pero también generando desafíos significativos. Es responsabilidad de todos garantizar que esta transformación no se produzca a costa de los derechos y la dignidad de los trabajadores más vulnerables.​


Referencias:

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